martes, 30 de junio de 2015

¿Qué conocimientos debe tener el director de una emisora radial?


Aunque es normal que los departamentos de personal de las empresas creen unos perfiles de los diferentes cargos, incluyendo los de Director de Emisora, el encargado de seleccionar a esa persona maneja su propio criterio, que puede ser diferente al que aparece en el papel y seguramente distinto al de otros colegas. Sin embargo, y habiendo trabajado en este tema durante muchos años, me parece que la lista podría ser esta:
En principio, y aunque cada vez las empresas lo solicitan como requisito indispensable, para ser un Director de Emisora no creo que haga falta tener un título universitario. Sin embargo, si usted tiene la oportunidad, edúquese, haga una carrera. No tiene que ser de Comunicador. Puede ser en cualquier disciplina. De hecho, y ya lo había comentado alguna vez, más que un Comunicador o Periodista, yo preferiría a alguien con conocimientos de Mercadeo, que entienda cómo funciona un mercado, cómo manejar promociones, cómo entrar en contacto con la gente, cómo leer una medición de audiencia, y si tiene la oportunidad, que pueda aprender a entender sin mayores problemas una investigación. Bueno, y de todos modos si no le va bien como Director, seguramente le quedará más fácil conseguir trabajo en otro campo.
¿Experiencia? Obviamente una empresa busca a alguien que haya tenido la oportunidad de manejar una emisora y ojalá con mucho éxito. Sin embargo, muchas veces dentro de la misma organización sobresalen algunos talentos que pueden reemplazar a quien era su jefe. Pero para ir al grano, aquí les dejo algunas condiciones que se me ocurren:
  • Alguien que entienda de radio. Puede sonar a un concepto demasiado amplio, pero es verdad.
  • Alguien que ame la radio.
  • Que le guste la música, pero que no sea un sabihondo.
  • Que entienda el arte de programar.
  • Que entienda la ciencia de programar.
  • Que entienda el negocio de la radio.
  • Que entienda qué es un target (público objetivo).
  • Que sea un buen oyente.
  • Que le guste salir a la calle; que no viva metido en su oficina. Que le guste palpar lo que pasa en la ciudad.
  • Que no le dé miedo cometer errores.
  • Que no le dé pena pedir ayuda cuando sea necesario.
  • Que no le tenga miedo a la tecnología.
  • Que no le tenga temor a la investigación.
  • Que tenga habilidades gerenciales.
  • Que sepa relacionarse con todo tipo de gente, desde el portero y la señora de los tintos, pasando por las directivas de la empresa hasta los presentadores con más ego.
  • Que sea fiel y se aferre a sus creencias e ideas.
  • Que se preocupe por los detalles.
  • Que sea disciplinado.
  • Que sea organizado.
  • Que tenga muy buenas habilidades verbales y de escritura.
  • Que le guste trabajar en equipo.
  • Que se mantenga actualizado de todo lo que sucede a su alrededor, especialmente de lo que le interesa al público al que se va a dirigir.
  • Que sea un ‘duro’ en el manejo de las redes sociales.
  • Que le guste leer, estudiar, discutir con sus colegas acerca de su profesión.

viernes, 19 de junio de 2015

Las Realidad de la Radio: ¿Por qué somos renuentes a la evaluación de nuestra estación?




Era evidente que nuestra estación de formato Pop no marchaba acertadamente, para los dueños cualquiera sugerencia era insuficiente, solo nos quedaba quejarnos a nivel piso, no había conjetura alguna. Era sofocante ver como se caminaba, no éramos los únicos en la ciudad, de antemano sabíamos que la estación estaba perdiendo terreno, no florecíamos, “ya no somos los populares”, se decía a menudo.
No sentíamos ridiculizados al pararnos enfrente de la competencia, nuestra estación no llamaba la atención en el público juvenil. Era difícil exponer las necesidades a los patrones, no aceptaban que la programación no era la correcta para competir en un formato Pop-Juvenil, sentíamos que estábamos desfasados.
¿Cómo le dices a tu patrón que la programación no es la adecuada? Si no cuentas con pruebas, reportes de ratings, sin acceso a las listas de popularidad, sin encuestas visibles, todo lo que te pueda ayudar a exponer tu caso, ¿qué conjeturas le llevas? En esos tiempo de guerra radial no existía el Internet en la oficina, ni se diga el MP3.
Era solo exponerle pretensiones, el dueño mayoritario siempre esquivada con su silencio las fanáticas urgencias del equipo, aquéllos los que ambicionábamos hacer mejoras a la estación, siempre salíamos de la oficina con la moral demolida.
Es difícil aceptar la autenticidad de tus números
Es el momento de aceptar tus números y darle discusión a tu desempeño, hablo en general desde locutores a directores. Ahora todo conocimiento de cómo operar una estación y mejorar la locución está al alcance para la mayoría de los que trabajamos en la radio, no hay excusa, toda conciencia y sabiduría está en línea, investiga.
Ya no podemos escudarnos que no sabemos, para eso cultivamos nuestra mente de conocimiento, estamos donde estamos porque sabemos hacer radio. Los números que llegan semanalmente, mensuales, bimestrales o semestrales, van a muestran el comportamiento de las audiencias y eso prueba muchas cosas de nuestro mercado. Eso demuestra el dogmatismo numérico y metodológico, nos pone en buena o mala posición en los ratings. Por más que queramos culpar a los cambios de panelistas en PPM, o por a falta de buena distribución de libros, o las encuestas de salida estuvieron mal hechas, etc. Eso será siempre una comprobación que no es experimental, será nos guste o no una precisión a la definición de audiencias.
¿Quién afina a los locutores?
Aquí me puedo extender, pero una de las cosas es que los locutores tienen que empezar a dejar a un lado es la renuencia mental y facial. Dejar de hacer caras y aceptar cuando el turno no va bien, que los ratings cayeron. Tienen que dejarse de estrellismos y aceptar que tienen a alguien que está dispuesto a darles dirección, basta de soberbia. Ahora, colegas programadores, siéntense con sus locutores y platiquen con ellos, podemos criticarlos pero asimismo precisamos auxiliarlos. No podemos ser verdugos de nuestra gente sin primero ayudarlos a salir del hoyo.
¿Quién perfecciona a los programadores?
Aquí que me disculpe más de un colega, sí, –cada quien a lo suyo, cada quien su estación, si doy buenos resultados no te metas con mi programación, etc.- O.K. ¡Está bien! No me meto… Pero; rompamos continuamente con la idea que las cosas marchan bien, contengamos unos minutos y analicemos nuestra estación, mejor dicho, ¿por qué no dejamos que otros más capacitados (que nosotros) nos juzguen? Es probablemente más complicado. Adquirimos la mesura a nuestro trabajo y busquemos la orientación de un consejero, uno que nos identifique nuestros errores y que nos ayude a corregirlos, dejemos la altanería de “el yo lo sé todo”, basta de ser rebelde y pongámonos a escuchar a los que saben más que nosotros, mira que si los hay.
¿Quién pule a los Dueños?
El negocio se va formando a base de la experiencia en la buena administración y en las metas financieras, siendo en ocasiones la administración la fortaleza de los patrones, más no la dirección de medios de comunicación, se tiene que aprender a cohabitar con eso. Depende de los empresarios como quieren hacer crecer su negocio e incumbe a ellos a quien van a escuchar. Se tiene que aceptar pacientemente que el encanto por la estación va de la mano de su satisfacción personal y profesional. Ellos en ocasiones dictan la programación, depende de nosotros (respetuosamente) tener la habilidad de persuasión para darles una mejor orientación, proponiendo cambios o mejoras necesarias a la estación.
Evalúa tu estación no seas renuente.
Hay personas que son renuentes a aceptar los cambios en su trabajo, pero los ratings no perdonan y las tendencias negativas se quedan. Tienes tarea: escucha tu estación, escucha tu show, escucha a los demás y dite a ti mismo qué hace falta y que cambios harías.
No puedes pasar los años de tu carrera en la renuencia, no puedes dejar pasar o cometer errores. Hay cosas que ya no puedes remediar, pero si hay una programación o una estación que si puedes cambiar.
Pero deja de excusarte y decir que todo se escucha bien, cuando terceros saben que no es cierto, mejor para tu competencia -“excelente, que ni le mueva”-, los de enfrente te van a catalogar de incompetente y tu jefe va a buscar a otra persona, ¿eso quieres? -revalúate-
La renuencia traiciona tu talento y desempeño, eso pondrán la estación al abandono y tu trabajo en riesgo, no pierdas tu posición, protéjala evaluando tu trabajo y accede positivamente a la avaluación.
Por: Carlos Tovías/radionotas.com

miércoles, 10 de junio de 2015

¿Qué es el diseño organizacional de una empresa?

El diseño organizacional  es la creación de funciones, oportunidades y relaciones formales en una organización. Un diseño organizacional incluye: misión, visión, valores, objetivos y cargados de la empresa, además se basa en la gestión, estrategias y diseño de las actividades de los colaboradores. 

sábado, 6 de junio de 2015

Consejos para un ‘DJ’ de radio



El DJ como todo profesional cualificado, con el paso del tiempo además de buscar la excelencia en su trabajo quiere conseguir lo que a todos nos gustaría en cualquier profesión, ser respetado y por lo tanto reconocido por el trabajo que hacemos.
Con el paso de los años, ya van para 16, he tenido la suerte de compartir cabina con grandes DJ y sobre todo excelentes personas, en este post voy a enumerar las que para mí son las 10 cualidades que debe tener un DJ para ser respetado:
1. Experiencia: Ya lo dice sabiamente la expresión, la experiencia es un grado, pero en el caso del DJ más aún. No sé si te has dado cuenta de que pinchar no es un trabajo en el cual uno se jubile, más bien todo lo contrario, los que somos DJ nos prejubilamos casi siempre antes de llegar a viejo.
Por eso, el hecho de que una persona lleve más de 10 años pinchando para mí ya merece todos los respetos. Esta no es una profesión fácil, la juventud es casi una exigencia. Tu público casi siempre será joven, la música que solemos pinchar es la que está enfocada a los jóvenes que al final son los que más bailan, trabajar de noche no ayuda a mantener relaciones personales o a crear una familia y así podríamos seguir hablando de todas las desventajas de ser DJ (no te preocupes hace tiempo que lleva rondando un post en mi cabeza sobre el asunto, pronto lo plasmaré vía código HTML)
En definitiva, un DJ con 10 o más años de experiencia, básicamente es un rara avis. El que se mantienen al pie del cañón es porque realmente ama su trabajo y eso ya merece un respeto por parte de sus colegas de profesión y como no del público que tiene la suerte de asistir a sus sesiones.
2. Modestia: Por mucho que a algunos les pese, conozco a más de un DJ que es chulo pero chulo de cojones. Esto es una realidad innegable, a mí me gusta comparar a los “Super DJ” con los guitarristas en los grupos de Rock, les encanta hacerse su solo y ocupar casi tanto escenario como todo el resto de la banda juntos.
Se creen que son los reyes del Mambo, cuando en realidad son sólo un engranaje más de esa máquina casi perfecta que se llama Fiesta. Es muy raro que no te hayas encontrado con uno de ellos, siempre van mirando por encima del hombro, su música es la mejor, las fiestas donde pinchan son más grandes que las que hace el famoso Hugh Hefner en su mansión Playboy y así una serie de características que tienen en común sólo una cosa, lo que el “Super DJ” siempre hace es lo mejor y lo más grande.
Pues bien, los DJs a los que más respeto son gente bastante normalita. Te los puedes encontrar un Domingo por la mañana comprando el pan como si nada y enterarte un mes más tarde a través de otro amigo DJ que ese día llegó de pinchar de Rusia de un macro festival de la hostia (esto me ha pasado de verdad y cuando a otros amigos DJ les cuento la historia a veces no se la creen una vez que les digo el nombre del protagonista).
Estos Mega DJ, y ahora no lo digo bromeando, tienen la cada vez menos extendida costumbre de no hablar bien de ellos mismos. Casi tienes que sacarles las palabras de su boca para que te digan que han editado un tema con tal sello o que tienen previsto ir a un gran club a pinchar y por supuesto olvídate de que veas un track producidos por ellos mismos en algunos de sus charts. Eso hace que aún se les respete más, tanto es así que generalmente suelen ser eminencias en su campo y responden dudas u ofrecen consejos a petición de otros DJs de como mejorar tanto pinchando como produciendo.
Si te encuentras uno de estos, ya te digo que que están en peligro de extinción, pégate como una lapa y aprende todo lo que puedas porque suelen ser una fuente casi inagotable de conocimientos.
3. Amplios conocimientos musicales: El DJ de verdad puede pinchar de todo y cuando digo de todo es desde un canción de Trash Metal hasta un tema folclórico. Son tíos que saben un huevo de música, no se limitan a conocer en profundidad un estilo en concreto sino que amplían sus horizontes mucho más que el resto y conocen un poco de todos los géneros aunque no llegan a profundizar en un estilo en concreto no por falta de ganas sino de tiempo.
Les da igual pinchar en una fiesta Hip Hop y al día siguiente en un bautizo, saben en todo momento lo que pueden poner y lo que no. Y no se arrugan antes las peticiones del público. Este tipo de DJ es el que puebla la mayoría de las discoteca móviles, son todo terreno en lo musical y en lo profesional, con la misma te pinchan un pasodoble y al minuto siguiente te están colocando el proyector porque el cliente quería un karaoke en medio de la fiesta. Desgraciadamente este tipo de DJ siempre ha estado mal considerado por otros compañeros de trabajo, inexplicablemente parece que no especializarte en un estilo en concreto es sinónimo de no hacer bien tu trabajo.
4. Pueden pinchar con cualquier equipo: Los DJ que más respeto empezaron a pinchar con las famosas cintas de cassette allá por los años 80 y 90, pasaron al vinilo cuando ahorraron un poco, siguieron con el CDJ y ahora pinchan con portátil y un controlador. Pero si mañana alguien inventa una caja de zapatos desde donde se pueda pinchar, no te preocupes este tipo de DJ ya está mirando en la Red que modelo y marca le viene mejor para pinchar.
Son personas que lo único que quieren es pinchar, de hecho necesitan la música como el drogadicto la droga. Y que muchas veces son auténticos geeks que unen sus dos pasiones, la música y la tecnología. Les da igual el tipo de cabina que tengan delante, obviamente prefieren algo de calidad pero si la situación lo requieren pueden pinchar hasta con dos gramófonos, para ellos lo importante es la música y no el equipo que la “escupe”.
5. Siempre, pero siempre, COBRAN por pinchar: Un DJ respetado lo primero que hace es respetarse a sí mismo y a los demás, por eso es casi imposible que lo veas pinchando en una fiesta gratis. Ojo no es que no lo hagan, pero la razón tiene que ser muy buena. Desde una causa solidaria hasta un favor a un buen amigo, pero jamás verás a estos Mega DJ mendigar en una sala para pinchar para un empresario que lo único que quiere esGANAR DINERO Y aprovecharse del trabajo de los demás.
En este punto hay que decir, que un DJ de calidad casi nunca negocia lo que va a cobrar una noche. Él pone su precio, generalmente un poco más alto que los demás DJ, y el que lo quiera bien y el que no que llame otro. Se puede permitir el lujo de poner esos precios y esas condiciones porque es un DJ respetado, se ha ganado a pulso esa condición y ha trabajado y trabaja mucho para mantenerla. Sabe que al final esto es una guerra y muchas veces es mejor perder alguna batalla / bolo antes de bajarte los pantalones y estar pinchando por una miseria el resto de tu vida como profesional o sea, perder la guerra.
6. Les encanta ayudar a los demás DJ: Los profesionales que más respeto tienen verdadera pasión por compartir sus amplios conocimientos, conocen tan a fondo la profesión que para ellos es casi un alivio enseñar a los demás. Es casi una necesidad, están todo el día pensando en música, respirando tecnología para pinchar y dando vueltas y vueltas en sus privilegiadas mentes para ver como mejoran sus sesiones y sus rutinas.
Al final todo esa sobredosis de djing hace que les encante compartir conocimientos, que se “alivien” haciéndolo. Porque lo que realmente están haciendo no es enseñar a otros sino aprender de ellos, de sus vivencias, de sus conocimientos. Lo que parece un acto solidario, al final es egoísmo puro y duro para conocer algo más y mejor desde el punto de vista de otro individuo el arte de seleccionar y mezclar dos canciones.
7. No necesitan mucho para pinchar: Un DJ que se quiera hacer respetar no pediría todos los puntos que vimos en el post 6 puntos que deben aparecer en el contrato de un Top DJ. Con tal de tener una cabina medianamente decente para pinchar, ya se conforman.
Olvídate de alojarlo enHOTELES caros o servirles Möet Chandon en medio de la sesión, como mucho te pedirán una botella de agua sino es que se la traen ya de su casa.
El DJ respetado lo que quiere es pinchar, da igual que sea en un chiringuito de playa o en el Sónar. Sabe perfectamente que una buena fiesta no implica una buena sesión, así como el surfero cabalga ola tras ola hasta dar con ola de sus sueños, el DJ pincha fiesta tras fiesta para dar con la sesión perfecta. Aquella que realmente le ha llenado y que muchas veces no cree que consigue porque su listón es tan alto que es muy difícil para él mismo y para los demás llegar a ese nivel de calidad.
8. Es un perfeccionista compulsivo: Los DJ que más respeto son unos perfeccionistas natos, a veces llegan a rayar lo patológico. Es muy raro que algo les parezca del todo bien, siempre encuentran algún fallo. Van en busca de la perfección constantemente y eso les hace muchas veces dudar de su propias habilidades.
Por mucho que hagan y por muchos objetivos que logren, siempre tendrán a la perfección como su gran aliado y a la vez como su gran verdugo. Lo saben y conviven con ello, al final son conscientes de que si no persiguen la perfección es que ya no les apasiona lo que hacen y probablemente será el momento de dejarlo y de poner todos su esfuerzos y sus ganas en otra cosa.
Sino buscas un mínimo de perfección en lo que haces y especialmente no cuidas los detalles, te aconsejo que cambies de profesión / hobbie, porque esta como cualquier otra profesión creativa se nutre de la perfección para llevar el arte de pinchar siempre un poco más allá.
9. Están siempre formándose: Un buen DJ no para de formarse, ya lo decía Jordi Carreras en su entrevista, cuando creas que lo sabes todo recapitula porque probablemente te hayas dejado algo algo atrás o andarás cojo en algo: la mezcla, la selección musical, las cuestiones técnicas con el equipo, etc.
Al final el aprendizaje es un proceso que no tiene fin, todo se puede hacer mejor o por lo menos de otro modo. La formación lleva a la perfección y esta a la calidad que es el requisito imprescinbible para el éxito.
Esta formación puede venir de cualquier lado: revistas, libros, Youtube, blogs, redes sociales, academias, cursos presenciales o la simple charla distendida con otros compañeros, tanto DJs como no DJs.
Una idea, un concepto o el simple hecho de darte cuenta de que has fallado en algo puede estar a la vuelta de la esquina y para conseguirlo tienes que obligatoriamente formarte.
10. Son excelentes personas: Este punto parece que no encaja bien con los demás, pero sino fuera porque somos un blog eminentemente tecnológico seguramente lo hubiera puesto que primera posición.
Los DJ que son muy respetados además de todo lo anterior son unos tios / tias muy buenos, son magníficos seres humanos. De aquellos a los que dejarías a cargo uno de tus hijos o que no te importarían que saliesen con tu hermana / hermano.
Al final se trata de eso, de ser buena gente, de llevarte bien con todo el mundo y de tratar a los demás como te gustarían que te tratasen a ti.
Nunca hablan mal de nadie y si lo hacen no lo expresan públicamente sino a su círculo más íntimo de amigos. La crítica siempre es constructiva y no joden por joder, jamás van a decir que eres mal DJ para intentar cerrar una fiesta o pinchar en un club de renombre antes que la competencia, si de verdad eres malo por su boca no saldrán esas palabras.
Su valía como DJ y como individuo es tal, que confían en que su buen hacer y su trabajo les podrán en el sitio que les corresponde y que todo lo demás son intentos inútiles por suplir la falta de talento y la capacidad de trabajo con tácticas ruines y barriobajeras muy habituales en el denominado Show Business.
Conclusión:
Si quieres triunfar como DJ e incluso me atrevería a decir que en la vida, sería bueno que implementases algunos de los consejos que aquí se ofrecen.
No te garantizo el 100 % de éxito pero sí un porcentaje bastante elevado, de manera que tus sueños cada vez estén más cerca, todo ello claro está sazonado de trabajo duro y de pasión por lo que haces.
Convertirte en un DJ respetado sólo será posible gracias a ti, pero si conoces a uno es buena idea que te pegues a él como una pulga a un perro y que le “chupes” todo el conocimiento que puedas para ser mejor DJ y sobre todo mejor persona.

lunes, 1 de junio de 2015