Es una realidad que hoy en
día las formas tradicionales de comunicación atraviesan por una crisis
provocada por la llegada de nuevas tecnologías. En México, uno de los
temas que ha empezado a tomar fuerza es la debilitación de la televisión
abierta, pero poco se ha hablado de la situación actual de la radio, y
en específico de su frecuencia en Amplitud Modulada (AM), que de acuerdo
con expertos en el tema camina a su desaparición.
Sin embargo, el escenario negativo
también ha afectado a la Frecuencia Modulada (FM). Los ingresos por
publicidad, el costo de ésta, las nuevas generaciones que se muestran
desinteresadas, la nueva tecnología que no ofrece el servicio y
empresarios desinteresados en ese mercado, pueden ser los principales
factores para que han afectado al medio que llegó a México en 1921.
Actualmente en el país hay alrededor de
mil 400 estaciones de radio, de las cuales 100 transmiten por AM y mil
300 por FM. En 2008, la entonces Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) –hoy Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT)– lanzó el Acuerdo para la Transición de AM a FM, que permitía a las frecuencias de AM cambiar a FM por un costo de 25 millones de pesos.
También desde ese año se comenzaron a
licitar transmisiones en ambas frecuencias e incluso, para la segunda
mitad de 2015, el IFT licitará 395 señales, 294 de FM y 75 de AM.
De acuerdo con expertos en el tema, las
autoridades deben afrontar que la radio y, en específico, la Amplitud
Modulada ha dejado de ser negocio y, desafortunadamente, no por un tema
de contenidos sino por un abandono por parte de las instancias
encargadas, en este caso el IFT y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes
(SCT). También es responsable, dicen, el sector empresarial que ha
enfocado sus intereses y sus inversiones en otros medios de comunicación
y, además, la Cámara Nacional de la Industria de la Radio Televisión (CIRT), que no ha mostrado el interés necesario en el futuro de la radio.
“Las políticas públicas deben definir y
promover el futuro de la radio, y en ese debate deben participar
autoridades como empresarios […]. La CIRT, aunque es un tragedia ya que
de alguna manera está secuestrada por las televisoras y el debate de la
radio, queda en segundo término. Sin embargo, el IFT licita estaciones
de radio tanto AM como FM, sin que haya este debate primero”, comentó al
respecto Mony de Swaan Addatti, ex comisionado presidente de la
Cofetel.
En el mismo sentido, el doctor Rogelio Bustamante Bello, especialista en Telecomunicaciones y académico del Tecnológico de Monterrey,
comentó que las políticas del IFT le han dado prioridad a la transición
digital de la radio, pero con una capacidad limitada, al enfocarse sólo
a los intereses del público y los empresarios, “si los empresarios no
empujan la radio porque ha perdido fuerza, entonces comienzan a promover
otras cosas como nuevas cadenas de televisión”.
Para los expertos también es un hecho
que la radio de AM ha dejado de ser redituable comercialmente, por lo
que en el futuro este servicio pasaría a ser público y ser utilizado,
por ejemplo, por las radios comunitarias, que tras la aprobación de la Reforma en Telecomunicaciones y Radiodifusión, la restricción de publicidad les ha traído problemas de financiamiento.
“La Ley ha afectado a radios
comunitarias que transmiten en radio AM y FM. Estamos conscientes de que
la tendencia dice que la radio en AM está en decadencia y que no hay
vuelta atrás. De hecho hay lugares en los que se dice que no hay
espectro radioeléctrico disponible, pero en la práctica, hay
particulares que ya no quieren transmitir en el AM. En ese caso hay que
contemplar hasta qué punto los medios comunitarios podrían tener acceso a
esas frecuencias en las que los particulares ya no están interesados”,
dijo al respecto Irina Vázquez Zurita, Coordinadora de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias México.
“AM es poco práctica en la actualidad,
porque requiere tanto de antenas muy grandes, como de potencias
significativas para poder transmitir y receptores muy especiales. Pero
que en México, la radio AM pueda ser de uso público no será en corto
plazo. En elmediano plazo tendría que suceder, ya que en 15 años las
tendencias sí apuntan a la desaparición del AM”, ahondó Bustamante
Bello.
DESINTERÉS DE AÑOS Y GENERACIONAL
Para Mony de Swaan, el público que
escucha la programación de la radio, cuando un contenido no le agrada no
contempla la opción de apagarla, sino que simplemente cambia de
estación y tampoco tiene problema en eso, ni en migrar de FM a AM, y
tiene lugares específicos para escucharla, como el automóvil.
Pero esta situación sí se ha visto
afectada por las nuevas tecnologías y las nuevas generaciones. Por
ejemplo, la mayoría de los teléfonos móviles ya no ofrecen el servicio
de radio, algunos tienen acaso el servicio de FM. Además, las nuevas
generaciones sí muestran un favoritismo mayor por lo audiovisual, que
por sobre lo auditivo.
“La Amplitud Modulada ha perdido mucho
público y sobre todo jóvenes. ¿Cuándo se ha escuchado que un joven diga
que escucha AM? Lo pueden escuchar pero sólo para escuchar partidos, no
para otra cosa. Puede ser la calidad del sonido o que ya se les hace
retrógrado. Todo está en contra, ya que los jóvenes no se conforman sólo
con oír […] Comercialmente, ni los receptores ni los transmisores son
buenos negocios”, precisó Bustamante Bello.
El IFT ha sostenido que una de las
razones es que la calidad auditiva de la Frecuencia Modulada (FM) es
tres veces mejor que las de AM. Radio Fórmula fue de las primeras estaciones que se sumaron a la transición, seguido de Ultra, Grupo Pazos, XEU y W Radio.
En 2012, la publicidad en los medios
registró un incremento de 15 por ciento en radio. En términos generales,
la radio tiene el 9 por ciento de la publicidad oficial, lo que
equivale a ingresos de 6 mil 415 millones de pesos, esto de acuerdo con
cifras de la Confederación de la Industria de la Comunicación Directa (Cicom).
“El rating de la radio sí se ha visto
disminuido por la entrada de nuevas tecnologías, pero también es la
apuesta comercial. Los empresarios apostaron durísimo, empujaron y
cabildearon para transitar de AM a FM, argumentando que la calidad del
sonido le daba viabilidad al negocio, por lo que no se puede decir que
es una migración natural por cuestiones tecnológicas, los empresarios
apostaron más por sus frecuencias de FM y trajo consigo una especie de
abandono”, explicó De Swaan Addatti.
Para el ex Comisionado de la extinta
Cofetel, la radio posee una estructura muy distinta a la de la
televisión, y la considera más diversa, plural y de mucho más
penetración. “Es una tecnología de fácil acceso, lo que no ocurre por
ejemplo con un celular o una computadora. Hay pluralidad y diversidad,
también hay una concreción del derecho a contenidos diversos. Pongo como
ejemplo a Carmen Aristegui, a quien sería complicado
verla a través de la televisión abierta, por una estructura cerrada y
porque la diversidad ahí es inexistente.
“Al escuchar la radio se oye un lenguaje
distingo, una crítica distinta e incluso si se escucha a la gente que
sale en televisión también, se nota una gran diferencia. Son más libres,
más sueltos, más críticos y en este país esto tiene un gran valor
intrínseco”, concluyó.
Fuente: pulsoslp.com




